Entrevista de Student Magazine, Marzo 08, 2008

Entrevista de Student Magazine, Marzo 08, 2008

 

JK Rowling  confirma que está reuniendo información para la Enciclopedia Pottérica (alias Libro Escocés), pero que no quiere imponerse ningún plazo de entrega.

Declara considerar al fanatismo religioso y al fundamentalismo en general como algo muy peligroso, y menciona el caso de una madre californiana que desea prohibir sus libros a pesar de nunca haberlos leído, con el argumento de que Dios le dijo que no los leyese.

Habla in extenso de la homosexualidad de Dumbledore. Cuenta que solamente el amor podría haber llevado a un hombre tan bueno como él a apoyar las ideas de Grindelwald sobre la necesidad de establecer un régimen en el que los magos gobernasen a los muggles. Dice que Grindelwald y él podrían haber “consumado físicamente” su enamoramiento, pero declara que lo verdaderamente importante entre ellos no fue el sexo sino el amor. Afirma que tras haber sido convertido en un “tonto” y haber perdido su orientación moral por culpa del amor, Dumbledore llevó una vida solitaria, casta y dedicada al estudio. Rowling dice que hay “20 cosas” más importantes acerca de Dumbledore que su orientación sexual, y que él no es un “personaje gay” sino un personaje que, entre otras cosas, es gay.

Al preguntarle qué opina sobre aquellos que consideran que no debería haber personajes gay en novelas infantiles, ella respondió con un elocuente “¿Y qué?”. Para Rowling, la homofobia es un temor, un “desagrado innato” al amor, más que a las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo.

“Lo que me mantendría alejada de Hogwarts en la siguiente generación es tener que volver al Quidditch, a menos que decida que mi héroe, en ésta ocasión, no puede jugar al Quidditch. En ese caso, ¡podría tener aventuras mientras otros juegan a Quidditch!“.

“Siempre he dicho que no diría ‘nunca’, pero no está en mis planes. De forma divertida, durante el rodaje del documental dije que Harry y Ginny tienen tres hijos, y que el mediano es el que a mí me interesa más…“.

El reportero mantuvo la conversación relacionada con Albus Severus Potter:

“Dios, qué carga dar a un niño esos dos nombres. Absolutamente cruel, ¿no es así?. No sólo porque son nombres horrendos sino por la historia que hay detrás de ellos. Pero no, no estoy planeando esto. He dicho repetidamente que quizá en diez años”.

En cuanto al Epílogo de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte:

“Sólo he llorado una vez durante el proceso de correcciones y fue cuando edité el Séptimo. Estábamos hablando sobre el Epílogo, y el primer borrador del Epílogo tenía demasiada información. Tenía el impulso de decir todo para que se supiera quiénes eran los niños de cada uno. Así que lo hice más impresionista y sólo se escuchaban sus voces entre la niebla; me gusta más la versión final. Pero en el primer borrador veías a Teddy Lupin, y cuando hablamos sobre recortarlo, dije: ‘Tengo que mencionar a Teddy’, y me puse a llorar. ‘¡Necesito saber que está bien, necesito saber que está bien!‘. Olvídate del lector, yo sólo necesitaba decir que él estaba bien, que era feliz, que tenía una novia y que Harry estaba involucrado en su vida. Tenía que mostrar que Harry se había hecho cargo y que no sólo era físicamente un padre de sus niños, sino que también lo era de Teddy. Él no huyó de sus obligaciones, por lo que fue el padrino que hubiese querido y no tuvo“.

Finalmente, la autora dijo lo siguiente en cuanto al Velo de la Muerte:

“Quería que hubiese un debate aquí, por lo que de mis tres personajes principales (cuando llegan a la sala donde se estudia la muerte en el Ministerio de Magia) Hermione, la persona hiper-racional y escéptica hasta el final, no escucha nada detrás del velo y le asusta; Ron se pone tenso: Ron es alguien que no se enfrentaría a algo más profundo que una cerveza, de poder evitarlo; Harry lo ha aceptado, y aquí es ligeramente imprudente, porque Harry no tiene ni idea de lo peligrosa que puede ser la atracción de la muerte para un adolescente“.

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